Ortodoncia


Ortodoncia_fijaQUÉ ES LA ORTODONCIA

La Ortodoncia es una especialidad odontológica que estudia, previene y corrige las alteraciones del desarrollo, las formas de las arcadas dentarias y la posición de los maxilares, con el ­n de restablecer el equilibrio morfológico y funcional de la boca y de la cara, mejorando también la estética facial

LA ORTODONCIA, ALGO MAS QUE MOVER DIENTES

La Ortodoncia enfrenta problemas que van mucho más allá de la colocación individual y pormenorizada de las piezas dentarias, y afronta, por el contrario, la corrección de alteraciones de los maxilares, de la cara y, sobre todo,de los trastornos funcionales de la masticación.

Cuáles son sus beneficios

Un tratamiento, correctamente ejecutado, consigue el oportuno alineamiento de los dientes y normaliza la posición y el tamaño del maxilar y la mandíbula. De esta manera, los dientes pueden encajar bien entre ellos, procurando la completa masticación de la comida. Al funcionar bien, los dientes no se estropean y se mantienen saludables, lo que asegura una larga vida a la dentadura. Además, unos dientes derechos mejoran la sonrisa y, por tanto, la estética.

Qué tipos de tratamiento hay

Existen varias modalidades de tratamiento, según el problema a corregir y la edad del paciente:

El tratamiento preventivo persigue la eliminación de los hábitos deformantes infantiles, generalmente en la dentición temporal (de 3 a 6 años).

El tratamiento interceptivo está orientado a facilitar la salida normal de los dientes definitivos y a mejorar el tamaño y la posición de los huesos maxilares, generalmente cuando se inicia el recambio de los dientes de leche por los definitivos (de 7 a 11 años).

El tratamiento correctivo es el indicado cuando ya han salido los dientes definitivos (de 12 a 15 años).

Cómo son los aparatos

Los aparatos correctores pueden ser removibles o fijos.

Los aparatos removibles constan de una delgada placa que se ajusta al paladar, a la que se agregan diversos elementos metálicos, capaces de mover los dientes con sus correspondientes huesos. Su manejo es relativamente sencillo pero sólo pueden corregir defectos leves o moderados, sin grandes dificultades para el profesional que los prescribe. Como dificultan la masticación, se deben retirar durante las comidas.

Los fijos constan de unos minúsculos soportes pegados a los dientes, que alojan unos alambres especiales que proporcionan la energía necesaria para los movimientos. Su efectividad es mayor que la de los removibles, estando especialmente indicados para corregir los defectos acentuados o graves. Sin embargo, debido a la complejidad de su colocación y a la cuidadosa manipulación que exigen los alambres, el profesional que los utiliza debe tener mayores conocimientos científicos y experiencia clínica, pues, de lo contrario, pueden ocasionar daños irreparables en la dentadura.